Tejido de Punto

 

El tejido de punto se genera mediante un hilo ̈libre ̈ e individual, continuo e ̈infinito ̈ que, conducido en sentido horizontal, va entrelazándose sobre el espacio interior de los sucesivos bucles de la fila, generando una serie de puntos nuevos. Los mismos darán lugar a otros bucles que se entrelazarán con la fila siguiente. Es decir, el hilo se entrelaza consigo mismo a lo largo de todo el tejido y el enlace se realiza siempre con el tramo de hilo más cercano a éste. Para la realización de las técnicas bajo esta categoría, se emplean de una a cinco agujas, espinas, agujas circulares, bastidores de clavos o simplemente los dedos. En el tejido a crochet el elemento utilizado es la aguja de ganchillo y en el tricot, las clásicas agujas de tejer de madera o metal. En el primer caso, los puntos o bucles se enlazan en dirección horizontal, mientras que en el tricot los puntos se alinean en sentido vertical. Son ampliamente conocidos los puntos que derivan de estas técnicas y los efectos, dibujos y texturas que generan en las piezas. Una característica del tejido de punto es que crece de abajo hacia arriba, y se lo reconoce por la elasticidad que posee en ambos sentidos, por su capacidad de destejerse tirando de un hilo y por su versatilidad para la confección de prendas con moldería como pollovers, sacos, chalecos, bufandas, entre otros, y la generación de tejidos tubulares para la producción de medias, guantes y gorros.