Tejido Trenzado

 

El tejido trenzado se conforma a partir de un grupo de hilos, ̈libres ̈ en uno de sus extremos, que dispuestos en un punto común o paralelos entre sí, se desplazan de manera oblicua y en ambas direcciones, entrelazándose con los hilos adyacentes. Si bien a través de esta técnica se obtienen tejidos muy estrechos, la posibilidad de contar con los extremos sueltos de los hilos permite desarrollar diferentes tipos de estructuras. Por ejemplo, mediante un simple enlace de hilos contiguos o cuando éstos recorren de orillo a orillo el tejido entrelazándose entre sí. También cuando se realizan cruces y descruces entre los elementos o cuando se sujetan a través de nudos, como el Macramé. Además, se incluyen bajo esta categoría las técnicas de torzados, encordelados y todas las empleadas para el desarrollo de sogas, ornamentos y accesorios. Los tejidos trenzados se caracterizan por la dirección oblicua de los hilos, por su tendencia vertical y por ser angostos en su ancho. Se emplean, entre otros usos, como elementos de terminación en tejidos planos.